El presidente de la Asociación Iberoamericana de Profesionales de la Comunicación Judicial, Kevin Lehmann, analiza las transformaciones que están produciéndose en esta disciplina en los últimos años.

– ¿Por qué nace en esta coyuntura histórica la Asociación Iberoamericana de Profesionales de la Comunicación Judicial?

La comunicación judicial, como muchos otros campos, nació como un desprendimiento de otras disciplinas. Concretamente, surge a partir de las reflexiones sobre el periodismo y las prácticas jurídicas. Esos dos aparatos teóricos le aportaron mucho a la comunicación judicial; pero también le generaron un límite. Porque la comunicación judicial se ubica en un lugar en el que el Derecho no puede dar respuestas y el periodismo no puede hacerse las preguntas necesarias. El periodismo probablemente se pregunta qué pasó, cómo pasó, cuándo pasó, a partir de la lógica de la noticia; mientras que la comunicación judicial necesita plantearse por qué esto es importante para la sociedad.

– ¿La comunicación judicial está experimentando un proceso de transformación en los últimos años?

Creo que existe una maduración en este campo. Cuando empezamos a trabajar en esta área nos planteamos preguntas muy amplias: ¿cómo debería relacionarse la judicatura con el periodismo? ¿Sobre qué temas se puede hablar y sobre cuáles no? Pero estos interrogantes, en realidad, estaban mucho más cerca del campo del derecho. Se relacionaban con el derecho al acceso a justicia y la obligación de los tribunales de hacer públicos los actos de gobierno. En un primer momento, nuestra función tenía más que ver con dar cumplimiento a un mandato constitucional. Pero, luego, advertimos que necesitamos cumplir con una expectativa pública. Cuando asumimos el sistema de justicia como un modo de organización de la sociedad, entonces, la comunicación judicial empieza a autonomizarse del periodismo y del derecho.

– ¿En qué consiste esta autonomía?

Se empiezan a construir herramientas nuevas, se recurre a otros aparatos teóricos: reflexiones provenientes del análisis de los asuntos públicos, de la semiótica, de la sociología, de la comunicación en un sentido más amplio. Se necesitan otras cosas. Entonces descubrimos que, para institucionalizar este campo, necesitamos un espacio de reflexión profesional donde podamos encontrarnos. Este espacio debe permitirnos interlocuciones con otras instituciones que no estén mediadas por la relación profesional. Juscom es una asociación destinada a colaborar con el periodismo y con los poderes judiciales desde un lugar próximo pero distinto, que no esté limitado por las otras dos lógicas, sino que pueda desarrollar su propia lógica.

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